El 68% de las empresas que implementan IA en logística reportan mayor satisfacción de clientes (Capterra 2024). En Ecuador, este avance se hace visible con casos como DHL, que redujo un 36% sus tiempos de respuesta gracias a algoritmos predictivos que analizan tráfico, clima y patrones de consumo. "Ya no movemos solo paquetes, movemos datos inteligentes", explica Marco Vinicio Vásquez de DHL Ecuador.
La magia ocurre en la operación eficiente: sistemas con IA ajustan entregas según la disponibilidad del cliente, proponen rutas alternativas en tiempo real y previenen fallos antes de que ocurran. Esta transformación va más allá de la eficiencia, pues los chatbots resuelven el 80% de consultas sin intervención de ningún colaborador, mientras mantienen la calidez del servicio. Esto asegura mantener una buena experiencia del cliente con mejores tiempos de entrega.
Ecuador sigue esta tendencia global donde la logística 4.0, automatizada por la inteligencia artificial, se mide por la capacidad de anticipación. Startups locales ya usan machine learning, una técnica para enseñarle a la computadora cómo aprender de la experiencia previa, para optimizar rutas de distribuidoras de alimentos y farmacias, demostrando que la tecnología no es exclusiva de multinacionales. El secreto está en los datos históricos: patrones de compra, zonas de mayor demanda e incluso eventos sociales se convierten en ventaja competitiva.
Mientras la empresa proyecta cero emisiones para 2050 usando IA, en Ecuador el reto es democratizar estas herramientas. "No se trata de reemplazar humanos, sino de potenciarlos con insights precisos", concluye Vásquez. La próxima década veremos transformaciones que no solo entreguen productos, sino experiencias personalizadas potenciadas por la Inteligencia Artificial.